ManchasQueNarran
Una mancha, mil historias. Talleres de arte y juego para todas las edades, de Alaska a Argentina.
Cuatro formas de jugar con una mancha
Cada taller parte de las cartas ¿Qué ves?, hechas con manchas reales de vino, café, yerba mate y colores. Se adapta al grupo, al espacio y al tiempo disponible.
Mujeres y vino
Una pausa para bajar el ritmo, encontrarnos entre mujeres y compartir historias, vino y creatividad, dejando que las manchas también hablen.
Manchas de vino en acción
Manchas para el recuerdo
Un espacio para recordar, crear y volver a mirar nuestras historias desde el presente, descubriendo en las manchas nuevas formas de imaginar lo vivido.
Manchas de café en acción
Historias de gigantes
Un encuentro para compartir recuerdos, inventar historias y descubrir nuevas formas de mirarnos entre generaciones.
Manchas de colores en acción
¿Qué ves?
Un encuentro para mirar, imaginar, dibujar y crear historias, con la mancha como punto de partida. No hace falta saber dibujar.
Manchas en acción
Escuelas y organizaciones
Una propuesta artística y educativa flexible que se integra a un proyecto en marcha o abre uno nuevo: dibujo, personajes, narración y expresión de lo que somos y sentimos.
Cómo funciona para quien recibe
Marian aporta
- La propuesta y la guía del taller
- Las cartas ¿Qué ves? de su autoría
- Una experiencia adaptada a tu grupo
Tú aportas
- Un espacio con mesas y sillas
- El grupo y la convocatoria
- Una fecha dentro de su paso por tu ciudad
Cada taller dura 90 minutos y funciona mejor con grupos de 12 a 15 personas. El valor se acuerda según cada caso: escríbele y recibes una propuesta.
La ruta de Alaska a Argentina
Marian viaja por las Américas y dicta talleres en el camino. Toca una parada del mapa o de la lista: si está cerca de tu ciudad, invítala.
Invita a Marian a tu ciudad
Cuéntanos dónde y para quién. Se abre WhatsApp con tu mensaje listo para enviar.
Quién es Marian
Marian Incolla es artista, profesora de Artes Plásticas y nómade. Estudió en la Universidad Nacional de La Plata y trabajó como docente en escuelas y espacios culturales, acompañando procesos de creación con niños, jóvenes y adultos.
Empezó a experimentar con manchas de vino, café, yerba mate y tintas, y de ahí nació Manchas Que Narran: un punto de partida para crear, imaginar y compartir diferentes maneras de mirar. Hoy recorre las Américas, de Alaska a Argentina, llevando sus cartas y sus talleres.